Las mezclas de gases dan origen a un gran número de posibilidades terapéuticas y diagnósticas dependiendo de los gases utilizados, como así también de la composición de cada uno en la mezcla.
Esta flexibilidad permite soluciones a medida, dependiendo de la necesidad clínica. En general, las mezclas de gases son usadas en diversos tipos de análisis clínicos, en esterilización de productos sensibles al calor o sustancias químicas y en tratamientos de afecciones respiratorias.